En pediatría esto se triplica en esfuerzo, capacidades y especialización además de cantidad de personal adecuado y abocado a la tarea.
Nadie escapa a la capacidad mundial en innovaciones y menos cuando de salud se trata.
La población mundial con un incremento sostenido y fuera de parámetros normales debido a los cuidados en la salud y a la tecnología, la expectativa de vida ha crecido en un mínimo de 5 años a un máximo de 10.
El mundo ha tenido grandes avances en la salud, pero el reto ahora es invertir para encontrar formas más efectivas de prevenir y tratar las principales causas de enfermedades y discapacidades, Theo Vos, profesor del Institute for Health Metrics and Evaluation.2016.
Los países con mayor expectativa de vida saludable son Japón, Singapur, Andorra, Islandia, Chipre, Israel, Francia, Italia, Corea del Sur, Canadá.
No se discute en la actualidad, terapias médicas e interdisciplinarias sobre los cuidados en los pacientes pediátricos. Lo innovador ejecutado con personal médico clínico y de enfermería con un proceso iniciado hace más de un año, fueron los pacientes ALTA RÁPIDA. Los mismos ASA 1 Y 2, cursan un posquirúrgico de 45 minutos a 6 hs, (promedio estancia: 1 hs 50 minutos) y se dirigen a su domicilio para completar su recuperación, regresando a control, en algunos casos a las 48 hs. (base 2016: 12860 pacientes. Recuperación anestésica)
Si de bienestar del paciente se trata antes y después de una cirugía, es de gran importancia, si tratamos de que se inserte rápidamente en su vida social y escolar, si nos preocupan sus costumbres y relaciones interpersonales.
Por esto es que deberíamos replantearnos terapias alternativas que conlleven en un bien común, LA INSERCIÓN RÁPIDA A SU VIDA NORMAL.
En una primera instancia se acoplaron los docentes hospitalarios, en una segunda se agregaron los pacientes alta rápida, es hora entonces de considerar a las mascotas hospitalarias como una tercera opción válida.
Según la revista salud en medicina en su número 283 de marzo de 1998, España, Los científicos han demostrado que si se está atravesando una situación estresante el mejor remedio es buscar consuelo en los animales de compañía.
Estas mascotas, que nunca juzgan a su amo y le quieren de manera incondicional, pueden ser igual de eficaces, o más, a la hora de bajar la presión arterial, que los familiares y amigos con los que se convive.
En Medicina se han convertido en eficientes coterapeutas capaces de ayudar a los enfermos convalecientes por el mero hecho de estar presentes. Como en una película de dibujos animados, incontables perros han estado participando en los últimos años en programas especiales para devolver la sonrisa a los deprimidos, calmar a los violentos o fortalecer a los enfermos. Han servido a niños autistas, a personas con cardiopatías, a enfermos de sida y, en general a marginados por la edad, la enfermedad, la Justicia o la soledad.
La primera vez que se utilizaron animales domésticos como coterapeutas -que se conozca- fue en 1792 en Inglaterra. El médico pionero fue William Tuke, que los empleó para mejorar las condiciones infrahumanas que existían en los manicomios de la época y para enseñar autocontrol a los pacientes.
La siguiente ocasión fue en Bethel, un centro para epilépticos fundado en 1867 en Bielefeld, Alemania (todavía hoy existe este protocolo terapéutico).
En 1944, la Cruz Roja Americana organizó, en el Centro para Convalecientes del Ejército del Aire, en Nueva York, el primer programa que ponía en contacto a los animales con los pacientes. No se describió otra experiencia similar hasta los años 60 con el psiquiatra estadounidense Boris Levinson.
Fue el primero en demostrar los efectos beneficiosos de tener un animal en su consulta mientras atendía a un niño.
A principios de los años 60, relató las experiencias vividas junto a su perro Gingles y pacientes introvertidos que perdían todas sus inhibiciones y miedos gracias a la presencia del perro. Gingles hacía de catalizador, favoreciendo la comunicación entre el psiquiatra y los pequeños. "El animal resulta ser algo mágico que estimula al niño", escribió este psicoanalista en un libro de 1969 que reeditó en 1995 la Fundación Purina con el título: Psicoterapia Infantil Asistida por Animales.
A partir de los 60, empiezan a realizarse numerosas investigaciones sobre la influencia de los animales de compañía en la salud humana. Desde entonces, se han encontrado beneficios en el aspecto físico (reducción de la presión arterial, fortalecimiento de los músculos, recuperación de los enfermos cardíacos), en el mental (disminuye la ansiedad y el estrés, mejora el estado de ánimo) y en el social (facilita la interacción con otras personas, estimula el diálogo).
Existen múltiples estudios científicos -publicados en revistas como el JAMA, Journal of Children Adolescent Psychiatry Nursing, Journal of Gerontology Nursing, Journal of Psychosomatic Medicine, Neuropsychologia, etcétera- que demuestran que la Terapia Asistida por Animales es ya una ciencia.
Los animales terapeutas pueden pertenecen al hospital o a personas voluntarias que están dispuestas a visitar y compartir sus perros con los enfermos. "El perro es el animal ideal, porque es más dependiente del ser humano y llega a aprender y a obedecer".
La Terapia asistida por animales (TAA) consiste en la participación de animales de compañía en intervenciones terapéuticas, con el fin de propiciar o promover la salud y el bienestar humano.
“Acariciar a un animal puede reducir o incluso sustituir la ingestión de medicinas: reduce el estrés y la tensión. Es el mejor relajante tanto para perro como para su propietario.” Ange Condoret, 1947
“… La alienación es moneda frecuente…La ansiedad del hombre se debe, en parte, a su alejamiento de las fuerzas curativas de la naturaleza y de sus representantes más genuinos: el reino animal. … El hombre necesita sentirse en comunión con la naturaleza, con el mundo que le rodea y con su mundo interior para poder mantener una buena salud mental.” Boris M. Levinson, Ph.D. 1969
“El uso de animales en terapia es una inversión del proceso de domesticación. Esta facilitó la civilización. Hoy tratamos pacientes con animales para civilizarlos: para que sean capaces de funcionar en nuestra cultura.” Joel S. Savishinsky, 1983
La profesionalidad de estas técnicas exige un grado de preparación en los animales muy alto. Por eso, se les selecciona y entrena a conciencia tras cumplir con éxito pruebas de salud, habilidad y aptitud. Las sesiones se establecen de tal forma que se pueda extraer de las mismas algo positivo, ya sea la relajación del paciente, el hecho de que éste hable, demuestre su cariño y sus debilidades, se haga más fuerte, olvide sus problemas de salud, etc.
Físicamente, se persigue mejorar el tono muscular, tanto las habilidades en el manejo de una silla de ruedas como las cualidades motoras en general y el sentido del equilibrio.
Las mejoras psíquicas tratan de conseguir interacciones verbales, desarrollar la autoestima, paliar la soledad y la ansiedad, fomentar la confianza, incrementar la relajación, y fomentar la atención. También se pueden alcanzar sentimientos deseables como la empatía, mejorar la socialización y la aceptación. La mente se estimula e, incluso, se puede llegar a estabilizar el metabolismo.
Pero no sólo las mascotas convencionales pueden ser utilizadas para lograr efectos terapéuticos. Si bien el perro es un animal asombroso por su capacidad de aprendizaje, obediencia, fidelidad y amor incondicional que profesa, hoy en día existen alternativas terapéuticas como la Hipoterapia (Terapia Asistida por Caballos) y la Delfinoterapia (Terapia Asistida por Delfines).
Existe la posibilidad que el terapeuta no esté bien orientado o formado en estas técnicas se oponga o no autoricen las instituciones este tipo de terapia.
La institución tiene la responsabilidad legal en caso de accidente. Además, debe disponer de un espacio adecuado, controlar los ruidos y las condiciones de salubridad. Muchas veces estos programas acaban antes de empezar debido a todas estas dificultades. Por supuesto, un animal dedicado a esto puede llegar a sufrir mucho, por eso es necesario que sea controlado por un veterinario.
La consejera de sanidad, Carmen Montón actualmente actúa en el Hospital Universitario y Politécnico La Fe, ESTIMULO programa piloto de voluntariado propio, denominado Can de la Mano, que han desarrollado profesionales de este centro sanitario sobre adopción virtual y encuentros entre perros de asistencia y niños con enfermedades crónicas o de ingresos continuados.
En la fase piloto de este proyecto se desarrollo en Oncología Pediátrica de La Fe, España, 2015, y ha permitido que nueve niños y niñas hayan realizado adopciones virtuales y una veintena de encuentros con los perros participantes en el programa, con unas valoraciones muy positivas, tanto por parte de los pacientes como de sus familiares.
"Iniciativas como ésta tienen un gran valor, pues permiten reducir el impacto que tiene el ingreso en los pacientes, son un magnífico aliciente para los menores y sus familiares y les permite olvidar por momentos que están hospitalizados".
Durante el año 2015, se atendieron en La Fe 4.378 ingresos infantiles, con una estancia media de 6,1 días.
Sin embargo, en salas como Oncología Pediátrica, la unidad donde se ha desarrollado la fase piloto de este proyecto con ingresos repetidos y prolongados, aquellos con menor tolerancia o mayor aversión a las hospitalizaciones, su estancia media ronda los 6 días en más del 25% de los ingresos y los 15 días para el 7,4% de los casos.
Observando "la tolerancia a la hospitalización por parte de los niños, al tiempo que ofrece a los profesionales que han participado, un medio para incrementar nuestro grado de implicación con nuestra institución".
Se "incrementa las emociones positivas tanto en los menores como en sus familiares, les ayuda a afrontar los miedos. Para el niño, el hecho de estar pendiente de la visita de la mascota genera una mejora en su estado emocional horas y días antes del propio encuentro, y en ingresos sucesivos, la visita del perro se vive como un estímulo que resta carga negativa a la hospitalización".
Los perros que participan en este programa deben ser dóciles y tranquilos. Se deben caracterizar por ausencia total de agresividad o comportamientos dominantes y deben de haberse criado y socializado en un entorno familiar, todos los controles veterinarios y análisis necesarios para certificar la idoneidad de estos animales para su presencia hospitalaria.
Las entidades participantes han sido la Escuela de Educación y Adiestramiento Canino Argos de Nules (Castellón); el Hospital Veterinario Valencia Sur; la empresa valenciana Maskokotas; la Clínica Veterinaria Tucán; la Asociación Amics de la Música de Palma de Gandia, la Asociación Española contra el Cáncer y Laboratorios Merial.
Como se aprecia en el párrafo anterior no solamente el nosocomio y los profesionales deben estar en un todo de acuerdo, hay otros actores que se deben comprometer.
La tecnología avanza pero la naturaleza no se debe ignorar.
RECOMENDACIONES
1. Lávese las manos frecuentemente, sobre todo antes de comer o atender las heridas.
2. Calendario de vacunación completo de su mascota
3. Si hay riesgo de alergias, mantenga corto el pelo de su perro.
4. Evite el contacto con los fluidos del cuerpo del animal (orina, heces, vómitos, saliva). Debería colocarse guantes para limpiarlos o hacer que otra persona los limpie.
5. Vigile que las uñas del animal estén cortas (pregunte a un especialista cómo hacerlo).
6. No deje que le lama la cara o una herida.
7. Llévelo al veterinario al menos una vez el año.
8. Utilice sólo comida preparada para animales.
9. No deje que su perro entre en contacto con las heces de otros animales. Si es posible, impida que se acerquen otros animales al suyo, a no ser que usted sepa que están vacunados.
10. Lleve a su perro atado y no deje que rebusque en la basura.
Beneficios de la Terapia Asistida por Animales (TAA)
Cuando un individuo experimenta una relación satisfactoria con un animal de terapia y/o compañía, se desarrolla un vínculo emoción al. De hecho, el animal de terapia se convierte en una distracción, cargada de emociones positivas que ayudará a la persona. Incluso, poblaciones con incapacidades físicas, sensoriales e intelectuales con bajos niveles de autoestima y confianza debidos a los impedimentos pueden ser beneficiarios por el uso de animales de terapia a través de la incremento de la coordinación, movilidad y habilidad. De esta manera, aumenta la con fianza y la autoestima. Revista Salud y Conducta Humana. 2024.
A su vez, los estudios llevados a cabo por Beetz Uvnäs-Moberg, Julius y Kotrschal (2012), mencionan que al tocar y/o acariciar a un perro se manifiesta, en el cuerpo humanos la producción la hormona conocida como la oxitocina.
La oxitocina se produce en el hipotálamo y se libera en el sistema circulatorio sensorial a través de una red que contienen nervios. Esta hormona se produce durante el proceso de parto, durante la lactancia, el sexo, en el tacto, el calor y las caricias, y por lo general en relaciones de confianza. Este estudio también reveló que mientras más tiempo sea la interacción entre el humano y el perro, mayores eran los niveles de oxitocina. Este tipo de hormona no solo ayuda a reducir el estrés, sino que también induce calma, lo que puede ayudar a la persona un una vida más saludable a largo plazo, debido a que el estrés puede aumentar los problemas del corazón. Es decir, que al momento de acariciar e interactuar con un perro de confianza, el cuerpo humano produce oxitocina, lo que resulta beneficioso para la salud humana (Beetz, 2012).
La efectividad del TAA (no en grupo) ayuda a reducir el estrés y mejorar los aspectos físicos de la salud. Las investigaciones de los efectos de los animales sobre la salud humana y los indicadores de la excitación fisiológica, proporcionar pruebas intrigantes de que los animales pueden proporcionar beneficios para la salud, en particular para la salud cardiovascular y el comportamiento relacionado con el ejercicio de la salud. Fine (2015) indica que los estudios epidemiológicos revelan que la posesión de mascotas están positivamente asociadas con mayor ejercicio y supervivencia de un año después de infartos cardíacos, mientras que está negativamente asociada con quejas de salud, menor uso de recursos médicos y menos factores de riesgo de enfermedad cardiovascular. Por otro lado, los perros se asocian con el aumento de caminatas y mayor ejercicio que están vinculados a una mejor salud. La literatura establece que la TAA genera beneficios fisiológicos, psicológicos y a niveles sociales. Como parte de los beneficios fisiológicos, se encontró que la interacción con un animal puede proveer diferentes beneficios para la salud, además de favorecer la prevención de diversos tipos de enfermedades.
La TAA ayuda al afrontamiento de las enfermedad y facilitar la rehabilitación mediante una variedad de mecanismos que apenas han comenzando a ser explorados. anderson, Reid y Jennings (2007) encontraron que dueños de mascotas realizan más ejercicio físico y por ende, se ve mejor presión sanguínea, bajo colesterol y niveles de triglicéridos normales, en comparación con los no propietarios de perros.
En un sondeo realizado entre propietarios y no propietarios de mascotas sobre los aspectos más positivos de la interacción, se encontraron diferencias entre los dos grupos en términos de compañia (75% vs.66%), afecto (67% vs 37%), placer (58% vs21%), todos los cuales se rieren a los aspectos más emocionales de la interacción. La dirección del efecto de diferencia entre los grupos fue la opuesta, en relación con algunos de los aspectos más instrumentales como protección (30% vs 42%) y como compañero de ejercicio (5% vs 12%). (Gutiérrez, 2007)
Entre los beneficios de la TAA se encuentra el brindar un aumento significativo de la actividad física que produce una mejoría en las habilidades motoras, equilibrio, coordinación, disminución del estrés y disminución de la presión arterial. A los pacientes con enfermedades como Alzheimer, autismo, enfermedades mentales, síndrome de down, enfermedades terminales, entre otras enfermedades físicas y mentales. Por otra parte, los hallazgos científicos establecieron que la TAA aporta mejoras en el área psicológica y en terapia caracterizado por el contacto positivo entre el paciente y el animal (más común el perro) y a partir De la interacción con el paciente se beneficia en lo físico y psicológicamente. Es importante añadir la inmensa ayuda que esta terapia ofrece a los pacientes en enfermedades terminales al final de su vida, pues los animales le transmiten a estos confianza, seguridad, apoyo y tranquilidad que tanto necesitan debido a la situación crítica en la que se encuentran (Martínez, 2008).