Delito de "homicidio simple con dolo eventual", que prevé de 8 a 25 años de prisión.
Maradona murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 al mediodía, en una casa del barrio privado San Andrés, de Tigre, donde transitaba la internación domiciliaria que está bajo investigación.
La autopsia determinó que murió como consecuencia de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada" y descubrieron en su corazón una "miocardiopatía dilatada".
1. Una enfermera aseguró ante la Justicia que durante un turno que atendió al astro del fútbol Diego Maradona en su casa de Tigre lo vio hinchado y que el D. A. MARADONA le advirtió sobre la inflamación en una de sus piernas. "Mirá cómo tengo la pierna", fue la frase que recordó Tamara Mansilla, una enfermera que atendió a Maradona sólo el día 12 de noviembre, en su declaración ante los fiscales y expuso a sus compañeros imputados en la causa al asegurar que sólo trabajó una jornada porque no se sentía cómoda, porque no podía cumplir con su función adecuadamente. "estaba preocupado porque tenía la pierna hinchada".
2. "Independientemente de que lo asenté en la planilla, avisé a través del grupo de WhatsApp de nombre `Tigre´ y a Mariano (Perroni), el coordinador de enfermería", indicó Mansilla. Pero el dato más importante que aportó la enfermera es que se diferenció respecto a algunos de sus colegas, sobre todo de Diana Madrid, quien está imputada y a quien se le negaba el acceso a Maradona así como tomarle los signos vitales.
3. La enfermera explicó que sólo atendió un día a Maradona: "Me informaron que iban a poner a otra persona en mi lugar y yo estuve de acuerdo porque no deseaba continuar yendo, me pagaron la guardia y ahí se terminó mi función laboral. Yo no quería volver porque era una persona que rechazaba la atención, no dejaba que lo acompañe al baño, tampoco quería que lo agarre, no obstante a eso le pude tomar los signos vitales".
4. "No me dejaba que lo ayude a subir a la cabecera de la cama, me decía `no me toques que me fastidio´, no se me dio la oportunidad de brindarle la atención profesional adecuada. En un momento le ofrecí cambiarle la ropa y no me dejó. Yo no me sentí cómoda en mi función, tampoco me parecía bien que me quede en la cocina mientras el paciente estaba en la habitación, pero él no me permitió que me quede ahí dentro con él. No me dejaba que lo ayude a ingresar al baño, el cual no se encontraba en buenas condiciones", agregó.
5. Además, aclaró: "Como todo cuidado domiciliario, lo que correspondía era que me quede en la habitación junto con él, pero Diego no quería. Es más, él se levantaba y ni siquiera avisaba, si se caía no te enterabas. Por eso, me quedé cerca de la habitación, en la cocina".
6. La enfermera que encontró a Maradona sin vida: “Me dijeron que no había que ingresar a la habitación de Diego”
7. Gisella Dahiana Madrid fue la segunda en brindar cuidados de enfermería domiciliaria. La enfermera que estuvo presente en el momento en que el Diez fue encontrado sin vida, explicó cuáles eran sus funciones mientras duró la internación domiciliaria, como fueron esos segundos trágicos de reanimación del Diez y a quién reportaba su actividad diaria. “Yo fui a trabajar como enfermera no habiendo participado en ningún plan criminal, ni habiendo tenido ninguna actitud dolosa. La familia de quien yo asistía como enfermera tiene derecho a conocer la verdad y yo tengo el deber de decirla”. Explicó que mientras duró la internación domiciliaria en la casa de Tigre el que “manejaba todo” era el cuñado de Matías Morla, Maximiliano Pomargo. Además relató que tenía prohibido entrar a la habitación del Diez ni siquiera para darle los medicamentos y que cuando llegaba le decían que se quede afuera en el jardín y no la dejaban entrar.
8. Detalló cómo fue la mañana del 25 de noviembre y puntualmente el momento en que encontraron a Maradona sin vida. Dijo que tanto el psicólogo Carlos Diaz como la psiquiatra Agustina Cosachov ingresaron a la habitación para realizar una visita programada pero que a ella la dejaron afuera. Sin embargo, unos segundos más tarde salieron los dos desesperados porque el astro no respondía y solicitaron su ayuda. Incluso aclaró que tuvo que hacerse cargo de la reanimación porque “Cosachov no sabía qué hacer” y tuvo que pedirle ayuda a un empleado de seguridad: “Entré a la habitación y el paciente estaba en paro, me subo arriba de la cama para reanimarlo, lo destapo, lo toco tenía un brazo fuera de la cama caído. Agustina no sabía que hacer, empiezo a hacer las maniobras y pido que llamen a emergencias. Le pido al de seguridad para que sea más eficiente el RCP que le haga respiración boca a boca, le explico cómo tiene que hacer, como poner la cara, la boca. En un momento no recuerdo quién trae el teléfono en altavoz y era Luque comienzo a hablar con él y le digo que el paciente está en paro”.
9. Con respecto al aseo y la alimentación del Diez durante los 14 días que duró su estadía en Tigre, sostuvo que según su recuerdo a Maradona lo bañaron una o dos veces y que comía sandwiches de miga a pesar de su delicado estado. También especificó que cuando Monona, la cocinera, faltaba, nadie se hacía cargo de la comida ni de la limpieza de la casa.
10. La enfermera Madrid, de 36 años, pasó de testigo a imputada. En su declaración bajo juramento, que realizó apenas algunas horas después de la muerte de Diego, contó que esa mañana no entró a la habitación para dejar descansar al astro a la espera de que al mediodía lleguen tanto el psicólogo como la psiquiatra.
11. Algunos días después llegó a manos de los fiscales una planilla interna de la empresa de enfermería “Medidom” donde la mujer aseguraba que sí había entrado y que Diego no la había dejado acercarse. Ante las diferencias entre la declaración y ese documento los investigadores volvieron a citarla y ahí confesó que su jefe la obligó a mentir: “Hice un reporte en la casa de Maradona, tras haber declarado en la fiscalía porque es lo que me indicó Mariano, el coordinador. Dije que intenté tomarle los signos vitales y él no me dejó, pero la verdad es que eso no pasó”. la enfermera recalcó que sus superiores le pidieron con insistencia que en el informe que escribió cuando Maradona ya estaba muerto aclare los horarios y que ponga que “el paciente se negó a que le tomen los signos vitales”, lo cual no era cierto. Cuando la enfermera hace mención a Mariano, se refiere a Perroni. Otro de los imputados que quedó aún más complicado con la declaración del otro enfermero, Ricardo Almirón, que dio a entender que alguien había truchado una firma de Diego en un documento. Los fiscales creen que ese presunto falsificador fue Perroni.
12. Los fiscales a mediados de mayo acusaron a Madrid y a Almirón de “consignar falsamente en la hoja de enfermería, que el paciente había sido revisado en diversas oportunidades”. Además, en ese documento los investigadores sumaron más hechos a la acusación: “En ese contexto de riesgo en que se encontraba inmersa la víctima, los enfermeros omitieron asistir a Diego Armando Maradona los días 24 y 25 de noviembre, a sabiendas de su delicada situación y con conocimiento de que muy probablemente tal omisión llevaría al desenlace fatal que finalmente ocurrió”.
13. EL peritaje determinó que falsificaron su firma en una planilla de enfermeros. Lo precisó un informe realizado por calígrafos de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. “Yo nunca lo vi firmar a Maradona”, declaró un testigo. Determinaron que la firma de Diego Armando Maradona en un formulario de sus enfermeros fue falsificada “por imitación a mano alzada de autógrafos” del astro futbolístico.
14. El material es parte de las planillas que, según el enfermero Ricardo Almirón -uno de los acusados por “homicidio con dolo eventual”, entregó sin firma del paciente y cuando Maradona ya había fallecido a su jefe Mariano Perroni, también imputado.
15. “Realizando el cotejo propiamente dicho en el presente caso se sostiene que la firma aquí cuestionada responde a la tipología que define a la falsificación por imitación a mano alzada de autógrafos de quien en vida fuera Diego Armando Maradona”, señaló el informe firmados por las peritos calígrafos Mara Beatriz Castiglia y Liliana Gladys Banegas. El cotejo se hizo con un formulario en fotocopia de la empresa “Medidom” en el que se asentaban las prestaciones al paciente Maradona y en la que figuraba una serie de datos, entre ellos, el domicilio, la prepaga, las fechas y los horarios de entrada y de salida; y al final la firma del afiliado y un sello aclaratorio del enfermero Almirón. Para los peritos, “es posible informar que: no corresponde a la autoría de quien en vida fuera el Sr. Diego Armando Maradona la firma impuesta en el documento incriminado”. “Las diferencias se hallan representadas fundamentalmente en la falta de automaticidad gestante, revelada por la ausencia de naturalidad y espontaneidad, resultante del intento de replicar el modelo auténtico”, detallaron entre sus conclusiones. En su declaración indagatoria ante la justicia, Almirón complicó en este punto de la firma en la planilla a su jefe Perroni.
16. “No sé de quién es esa firma. El paciente nunca firmó adelante mío ni esa hoja ni otra. Yo nunca lo vi firmar a Maradona. Yo se le entregué a Mariano Perroni. Adelante mío nunca firmó Maradona y cuando le entregue la planilla a Perroni esa segunda firma no estaba. Se la entregué luego que falleciera”, declaró el enfermero.
17. En cambio, cuando Perroni declaró ante los fiscales dijo que la planilla con la presunta firma de Maradona se la había enviado escaneada Almirón por mail y ya con la firma estampada.
18. Se corroboraro ante los fiscales que el control sobre el estado de salud del astro del fútbol era escaso y en oportunidades nulo; que uno de ellos reclamó acceso a elementos para controlar el funcionamiento de su corazón, pero que dichas herramientas de resucitación y asistencia nunca llegaron; y que en algunos casos no se pudo corroborar que tomara su medicación.
19. Ante los fiscales, el coordinador Perroni declaró que su función se limitaba a organizar los turnos de los enfermeros y no a tomar “acciones médicas”. Aseguró que sólo controlaba los ingresos y egresos del personal a la casa, pero nunca ingresó a la vivienda. “Cada informe que yo recibía de los enfermeros se lo transmitía a (la médica Nancy) Forlini”, coordinadora, a su vez, del equipo. Perroni, al igual que Almirón, señaló la supuesta injerencia de la psiquiatra Agustina Cosachov en la toma de decisiones junto a Forlini. El neurocirujano Leopoldo Luque “médico de cabecera” de Maradona.
21. “Las instrucciones no se las daba yo (a los enfermeros) -dijo Perroni-. Cada enfermero es responsable. Es el médico el que indica qué tienen que hacer”, También sostuvo que la única información con la que supuestamente contaban los enfermeros y él mismo era que el paciente debía recibir “un tratamiento posquirúrgico” con una adicción al alcohol y medicación autosuministrada que debía ser controlada. Describió los últimos días de Maradona. “El fin de semana previo al deceso, por información que figuraba en el (grupo de) WhatsApp (del equipo médico), notificaron su estado de decaimiento y negativa a la ingesta de comida, líquido y visitas”, afirmó el coordinador. “Nunca recibí otra indicación médica que no fuera la de suministro de psicofármacos, de informar horarios y comunicar ante el caso de una necesidad alcohólica, si el paciente pedía alcohol o algo”, por pedido de los médicos tratantes, las obligaciones concretas eran que se le suministrara la medicación en horario. Que no se lo invada, no se lo moleste y no se lo excite”. Afirmó que tampoco recibió “epicrisis ni historia clínica con respecto a algún tipo de patología preexistente del paciente”, según la trascripción de su declaración. “Recién supe después de la muerte que Maradona sufría de una cardiopatía”. El enfermero Almirón declaró que había alertado a su supervisor y a parte del equipo que Maradona tenía taquicardia casi todo el tiempo. Cuando los fiscales interrogaron a Perroni sobre esta advertencia, el coordinador reconoció que sabía de esa situación porque se reportó “en el grupo de WhatsApp donde estaban los médicos que eran quienes debían tomar acciones”. Reconoció también que Almirón informó al equipo vía WhatsApp que Maradona sufría “edema en miembro inferior”, un síntoma que puede relacionarse con problemas cardíacos, y que la indicación médica fue “que se eleve el miembro”. Cuando la Fiscalía le preguntó si había advertido la posibilidad de que el paciente pueda cursar un edema agudo de pulmón, el coordinador respondió: “No me llegó información de ese tenor”.
22. El enfermero Almirón también aseguró que reclamó la provisión de aparatología para monitorear el corazón del Diez y no obtuvo respuesta. Perroni lo confirmó este viernes, según la transcripción de su declaración: “No había aparatología. Me consta que no había”. El coordinador considera que era necesario instalar en la vivienda un monitor de control cardíaco. "Con una cardiopatía, si es necesario”. respondió, pero advirtió que supuestamente él no sabía de esta condición de Maradona.
23. Perroni explicó que el protocolo de enfermería en una internación domiciliaria implica que los enfermeros deben realizar “los controles de signos vitales” del paciente y en su defecto “una observación visual sobre la forma respiratoria del paciente, como mínimo”.
24. La enfermera Madrid declaró que ni siquiera podía administrar la medicación a Maradona, ya que el paciente se negaba a recibirla en los últimos días y que debía entregar los medicamentos a sus allegados que compartían con el astro la casa de Tigre. “Nosotros solo teníamos la medicación. Nada más. Había que hacer lo que el paciente quería, si el paciente se dejaba tomar los controles".
25. Al finalizar su turno, el enfermero debería “hacer el pase al pie de la cama del paciente, viendo la higiene e informando los cambios relevantes ambos enfermeros juntos y controlado signos”, dijo Perroni. Ese punto del protocolo habría fallado. Almirón trabajaba como enfermero del turno noche y fue el último del equipo en controlar los signos vitales de Maradona, entre las 9:00 p.m. y D. A. MARADONA:00 p.m. del 24 de noviembre de 2020, según surge de su declaración. Fue la última persona que habría visto con vida a Maradona, alrededor de las 6:30 a.m. del 25 de noviembre, justo antes de dejar su turno, dijo el imputado este lunes. A esa hora de la mañana, observó al Diez desde la puerta del cuarto donde dormía Maradona, pero afirmó que no lo revisó, sino que lo vio durmiendo y se retiró.
26. Según determinó la Junta Médica, Maradona sufrió un periodo de agonía de unas 12 horas, entre la medianoche del 24 y el mediodía del 25 de noviembre.
27. En el escrito de imputación a los siete acusados, los investigadores sostuvieron que “habiéndose representado el resultado fatal ante el grave cuadro de salud que evidenciaba la víctima y que era conocido al menos por todos los profesionales de la salud nombrados (enfermedad renal crónica, enfermedad hepática preexistente -cirrosis dual-, insuficiencia cardíaca congestiva, deterioro neurológico crónico, adicción al alcohol y psicofármacos, probables enfermedades psiquiátricas sumado al cuadro de abstinencia alcohólica), ejecutaron acciones contrarias al arte de la salud”. “omitieron realizar los actos específicos que cada uno debía desarrollar en torno a su función, agravando el cuadro de salud de Diego Armando Maradona, colocándolo en una situación de desamparo y abandonándolo a su suerte, ya que provocaron el deceso de Diego Armando Maradona el día 25 de noviembre de 2020 a las 12:30 hs. en ese domicilio producto de una insuficiencia respiratoria y paro cardíaco”.