PERSONERIA JURIDICA EN TRAMITE: 7965053

Santiago del Estero 1927 - Dto. 1 Of.3 - C.A.B.A.

 

 
 

MESOTELIOMA MALIGNO



 



Se denomina Enfermedad Profesional a una enfermedad producida a consecuencia de las condiciones del trabajo, por ejemplo: neumoconiosis, alveolitis alérgica, lumbago, síndrome del túnel carpiano, exposición profesional a gérmenes patógenos, diversos tipos de cáncer, etc.
En Argentina las enfermedades más recurrentes son las relacionadas al oído, sistema respiratorio y sistema osteomuscular. Entre las tres suman el 82% de las Enfermedades Profesionales detectadas. http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/225000-229999/225309/norma.htm

http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/35000-39999/37572/texact.htm

AGENTE: ASBESTO
— ASBESTOSIS:
Fibrosis pulmonar diagnosticada radiológicamente con signos específicos, identificadas conforme a la Clasificación Internacional de Radiografías de Neumoconiosis de la OIT, sin o con compromiso funcional respiratorio.
Complicaciones respiratorias:
Insuficiencia respiratoria aguda. Insuficiencia respiratoria crónica.
Complicaciones cardíacas:
Insuficiencia ventricular derecha.
— LESIONES PLEURALES BENIGNAS:
— sin o con modificaciones funcionales respiratorias;
— pleuresía exudativa;
— placas pleurales, sin o con calcificaciones, parietales, diafragmáticas y mediastínicas;
— placas pericárdicas;
— engrosamiento pleural bilateral, sin o con irregularidades del diafragma.
— MESOTELIOMA MALIGNO PRIMITIVO: de la pleura, del peritoneo o del pericardio.
— CANCER BRONCOPULMONAR PRIMITIVO Lista de actividades donde se puede producir la exposición:
Trabajos que exponen a la inhalación de las fibras de asbesto, en especial:
Extracción, molienda, tratamiento, de minerales y rocas asbestíferas;
Manipulación y uso del asbesto bruto en las operaciones de fabricación y de utilización de: asbesto-cemento, asbesto-plástico, asbesto-goma, cardado, hilado, tejido y confección de artículos de asbesto-textil, cartón, papel y fieltro de asbesto, hojas y empaquetaduras de asbesto, cintas y pastillas de frenos, discos de embrague, productos moldeados y aislantes.
Aplicación, destrucción y eliminación de productos y artículos de asbesto o que lo contienen: asbesto aplicado por proyección para aislamiento, aplicación de asbesto en copos y otros productos para aislación térmica, mantenimiento de aislación térmica con asbesto, raspado y eliminación del asbesto en las construcciones, demolición de edificios que lo contienen.


La asbestosis es una enfermedad grave que eventualmente puede producir incapacidad y la muerte en gente expuesta a altos niveles de asbesto durante largo tiempo. Sin embargo, la asbestosis generalmente no es motivo de preocupación para gente expuesta a bajos niveles de asbesto. En gente expuesta ocupacionalmente al asbesto es común observar alteraciones llamadas placas pleurales en la membrana que rodea al pulmón. Las placas pleurales también ocurren en ciertas ocasiones en gente que vive en áreas con altos niveles ambientales de asbesto. Los efectos de las placas plurales sobre la respiración generalmente no son graves. Aun no está claro si la presencia de placas pleurales en una persona predice con certeza la probabilidad de desarrollar una enfermedad más grave en el futuro.
Los trabajadores de asbesto tienen mayores probabilidades de desarrollar dos tipos principales de cáncer: cáncer del tejido pulmonar mismo y mesotelioma, un cáncer de la fina membrana que rodea al pulmón y a otros órganos internos. Estas enfermedades no se manifiestan inmediatamente después de la exposición al asbesto, sino solamente después de varios años. También hay cierta evidencia de estudios en trabajadores que sugiere que respirar asbesto puede aumentar las probabilidades de desarrollar cáncer en otros sitios (por ejemplo el estómago, los intestinos, el esófago, el páncreas y los riñones), pero esto es menos seguro. Los miembros del público que están expuestos a niveles de asbesto más bajos también pueden tener mayores probabilidades de desarrollar cáncer, pero los riesgos generalmente son pequeños y difíciles de medir directamente. El cáncer del pulmón generalmente es fatal, mientras que el mesotelioma es casi siempre fatal, por lo general meses después del diagnóstico. Algunos científicos piensan que la identificación e intervención tempranas pueden aumentar la supervivencia.
Los niveles de asbesto en el aire que conducen a enfermedad del pulmón dependen de varios factores. Los más importantes son: (1) la duración de la exposición, (2) el tiempo transcurrido desde que la exposición empezó, y (3) si usted fuma cigarrillos. La combinación de fumar cigarrillos y exposición al asbesto aumenta las probabilidades de desarrollar cáncer del pulmón. Además, el papel que el tipo y el tamaño de las diversas fibras tienen en la enfermedad es materia de controversia científica. Algunas de estas diferencias pueden deberse a las propiedades físicas y químicas de los diferentes tipos de fibras. Por ejemplo, hay varios estudios que sugieren que los tipos de asbesto anfíbol (tremolita, amosita, y especialmente la crocidolita) pueden ser más perjudiciales que el crisotilo, especialmente en lo que se refiere al mesotelioma. Otros datos indican que las dimensiones de la fibra (longitud y diámetro) son factores importantes en el potencial para producir cáncer. Ciertos datos indican que las fibras con longitudes mayores de 5.0 µm tienen más probabilidades de causar daño que las fibras con longitudes menores de 2.5 µm. Hay datos adicionales que indican que las fibras cortas también pueden contribuir al daño. Esto parece ser cierto para el mesotelioma, el cáncer del pulmón y la asbestosis. Sin embargo, las fibras de diámetro mayor que 3.0 µm presentan menor riesgo porque tienen muy pocas probabilidades de penetrar hasta las regiones más profundas del pulmón.
Los efectos sobre la salud de tragar asbesto no están claros. En ciertos grupos de la población que han estado expuestos a fibras de asbesto en el agua potable se han observado tasas de mortalidad de cáncer del esófago, estómago e intestinos más altas que lo normal. Sin embargo, es muy difícil determinar si esto es causado por el asbesto o por otro factor. Los animales que recibieron dosis muy altas de asbesto en los alimentos no exhibieron tasas de mortalidad de cáncer más altas que lo usual, aunque en un estudio en ratas se observó un número más alto de tumores no fatales.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) ha determinado que el asbesto es un carcinógeno reconocido en seres humanos. La EPA ha determinado que el asbesto es carcinogénico en seres humanos. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer external icon (IARC, por sus siglas en inglés) ha determinado que el asbesto es carcinogénico en seres humanos.
El mesotelioma pleural maligno (MPM) es una neoplasia maligna rara y agresiva del revestimiento pleural asociada con la exposición al asbesto en más del 80% de los casos. Se caracteriza por la heterogeneidad molecular tanto entre pacientes como dentro de los tumores individuales. La tecnología de secuenciación de próxima generación y las nuevas técnicas computacionales han dado como resultado una mayor comprensión de las características epigenéticas, genéticas y transcriptómicas de MPM. Este artículo revisa estas características y analiza las implicaciones de los avances en biología molecular MPM en la práctica clínica.
El asbesto es el nombre de un grupo de minerales con fibras largas y delgadas. Alguna vez se usó ampliamente como aislamiento. También ocurre en el medio ambiente. Las fibras de asbesto son tan pequeñas que no se pueden ver. Si manipula el amianto, las fibras pueden flotar en el aire. Esto los hace fáciles de inhalar y algunos pueden alojarse en los pulmones.
El mesotelioma maligno es poco común pero grave. La mayoría de las personas que lo contraen han trabajado en trabajos en los que inhalaron partículas de asbesto . Después de estar expuesto al asbesto, la enfermedad suele tardar mucho tiempo en formarse.
Los síntomas incluyen:
• Dificultad para respirar
• Dolor debajo de la caja torácica.
• Dolor, hinchazón o bultos en el abdomen
• Pérdida de peso sin motivo conocido

8 de cada 10 personas expuestas sufren mesotelioma maligno.
La mayoría de las exposiciones intensas al asbesto se produjeron en el pasado. Las exposiciones más intensas en la actualidad tienden a ocurrir en la industria de la construcción y en la reparación de barcos, particularmente durante la remoción de materiales que contienen asbesto debido a renovaciones, reparaciones o demoliciones. Los trabajadores también pueden estar expuestos durante la fabricación de productos que contienen asbesto, como textiles, productos de fricción, aislamiento y otros materiales de construcción.
Las personas que trabajaron en la minería, la molienda, la fabricación, la instalación o la eliminación de productos de asbesto antes de finales de la década de 1970 están en riesgo de padecer asbestosis. Ejemplos incluyen:
• Mineros de amianto
• Mecánica aeronáutica y automotriz
• Operadores de calderas
• Trabajadores de la construcción de edificios
• Electricistas
• Trabajadores del ferrocarril
• Trabajadores de refinerías y molinos
• Trabajadores de astilleros
• Trabajadores quitando el aislamiento de amianto alrededor de las tuberías de vapor en edificios antiguos
El riesgo de asbestosis generalmente está relacionado con la cantidad y la duración de la exposición al asbesto. Cuanto mayor es la exposición, mayor es el riesgo de daño pulmonar.
Si inhala altos niveles de asbesto durante un período prolongado, las fibras pueden acumularse en los pulmones. Esto causa cicatrices e inflamación y puede afectar la respiración. Eventualmente, puede provocar enfermedades como:
• Asbestosis o cicatrización de los pulmones que dificulta la respiración.
• Mesotelioma , un cáncer poco común que afecta el revestimiento de los pulmones o el abdomen. (cáncer de la pleura, el revestimiento del pulmón), que puede desarrollarse de 20 a 40 años después de la exposición.
• Cáncer de pulmón

Las enfermedades pulmonares asociadas con el amianto generalmente se desarrollan durante muchos años. Las personas que se enferman a causa del asbesto suelen estar expuestas en el trabajo durante largos períodos de tiempo. (Agencia para el Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades. https://medlineplus.gov/asbestos.html)
Los minerales de asbesto están ampliamente distribuidos en el ambiente. Pueden encontrarse en grandes depósitos naturales o como contaminantes en otros minerales. Por ejemplo, el asbesto tremolita puede encontrarse en depósitos de crisotilo, vermiculita y talco. El asbesto se puede encontrar en suelos formados por la erosión de rocas que contienen asbesto. La manera más probable de exponerse al asbesto es a través de la inhalación de fibras de asbesto suspendidas en el aire. Estas fibras pueden provenir de fuentes naturales de asbesto o del desgaste o perturbación de productos manufacturados como por ejemplo material aislante, frenos y embragues de automóviles, balsosas y azulejos, paredes de piedra seca, tejas para techado y cemento. Sin embargo, estos productos no siempre contienen asbesto. En casi toda muestra de aire pueden detectarse bajos niveles de asbesto que representan poco o ningún riesgo para la salud. Por ejemplo, en el aire en áreas rurales se encuentran típicamente 10 fibras por metro cúbico (fibras/m³) de aire. (Un metro cúbico es aproximadamente la cantidad de aire que usted respira en 1 hora.) Los profesionales de la salud a menudo describen el número de fibras en unidades de 1 mililitro (mL) (equivalente a 1 centímetro cúbico [cm³]) de aire en vez de un metro cúbico de aire. Como en 1 metro cúbico hay 1 millón de cm³ (ó 1 millón de mL), típicamente habrían 0.00001 fibras/mL en el aire en áreas rurales. Los niveles que se encuentran generalmente en las ciudades son 10 veces más altos.
Los niveles cerca de una mina o fábrica de asbesto pueden alcanzar 10,000 fibras/m³ (0.01 fibras/mL) o más. Los niveles también pueden ser más altos que el promedio cerca de edificios que contienen productos de asbesto y están siendo demolidos o renovados o cerca de un sitio de desechos donde el asbesto no está cubierto o almacenado apropiadamente para protegerlo de la erosión por el viento.
En el aire del interior de viviendas y otros edificios, la concentración del asbesto depende de si éste se usó como material aislante, en baldosas o azulejos, o con otros propósitos, y de si estos materiales que contienen asbesto están en buenas condiciones o están deteriorados y se derrumban fácilmente. Las concentraciones en hogares, escuelas y en otras viviendas que contienen asbesto varían entre aproximadamente 30 y 6,000 fibras/m³ (0.00003-0.006 fibras/mL). Las personas que trabajan con asbesto o con productos que contienen asbesto (por ejemplo mineros, trabajadores que instalan aislación, trabajadores que remueven asbesto, y mecánicos de frenos de automóviles) sin protección adecuada pueden estar expuestas a niveles mucho más altos de fibras de asbesto en el aire. Además, los trabajadores que hacen reparaciones o instalaciones en viviendas con materiales que contienen asbesto pueden estar expuestos a niveles más altos de asbesto. Debido a que la vermiculita y el talco pueden contener asbesto, tanto los trabajadores como la población general pueden estar expuestos al asbesto cuando usan estos productos.
Usted también puede estar expuesto al asbesto al tomar agua que contiene fibras de asbesto. Aun cuando el asbesto no se disuelve en agua, las fibras pueden entrar al agua a causa de la erosión de depósitos naturales o de desechos de asbesto, de cañerías de cemento que contienen asbesto usado para transportar agua potable o al filtrar agua a través de filtros que contienen asbesto. La mayoría de los suministros de agua potable en Estados Unidos tienen concentraciones de asbesto menores de 1 millón de fibras por litro (MFL), aun en áreas con depósitos de asbesto o con cañerías de cemento con asbesto para el suministro de agua. Sin embargo, en ciertas localidades, las muestras de agua pueden contener 10-300 millones de fibras por litro o aun más. La persona promedio bebe cerca de 2 litros de agua al día.
Para proteger al público de los efectos perjudiciales de sustancias químicas tóxicas, y para encontrar maneras para tratar a personas que han sido afectadas, los científicos usan una variedad de pruebas.
Una manera para determinar si una sustancia química perjudicará a una persona es averiguar si la sustancia es absorbida, usada y liberada por el cuerpo. En el caso de ciertas sustancias químicas puede ser necesario experimentar en animales. La experimentación en animales también puede usarse para identificar efectos sobre la salud como cáncer o defectos de nacimiento. Sin el uso de animales de laboratorio, los científicos perderían un método importante para obtener información necesaria para tomar decisiones apropiadas con el fin de proteger la salud pública. Los científicos tienen la responsabilidad de tratar a los animales de investigación con cuidado y compasión. Actualmente hay leyes que protegen el bienestar de los animales de investigación, y los científicos deben adherirse a estrictos reglamentos para el cuidado de los animales.
Inhalar grandes cantidades de cinc (en forma de vapor o polvos durante fundición o soldadura) puede producir una enfermedad de corta duración llamada fiebre de vapores de metal que es generalmente reversible una vez que la exposición cesa. Sin embargo, poco se sabe de los efectos a largo plazo de respirar polvos o vapores de cinc.
La información de los efectos del asbesto sobre la salud proviene principalmente de estudios en gente que estuvo expuesta en el pasado a niveles de fibras de asbesto (de longitud igual o mayor de 5 µm; 1 µm es aproximadamente 1/25,000 de pulgada) en el aire del trabajo tan altos como 5 millones de fibras/m³ (5 fibras/mL). Los trabajadores que inhalan repetidamente fibras de asbesto de 5 µm o más de longitud pueden desarrollar lentamente lesiones que parecen cicatrices en el pulmón y en la membrana que rodea los pulmones. Este tejido parecido a cicatrices no se expande o contrae como lo hace el tejido del pulmón normal, por consiguiente, se hace difícil respirar. También puede que disminuya el flujo de sangre a los pulmones, y esto hace que el corazón se dilate. Esta enfermedad se llama asbestosis. La gente que sufre de asbestosis tiene dificultad para respirar y a menudo tiene tos. La asbestosis es una enfermedad grave que eventualmente puede producir incapacidad y la muerte en gente expuesta a altos niveles de asbesto durante largo tiempo. Sin embargo, la asbestosis generalmente no es motivo de preocupación para gente expuesta a bajos niveles de asbesto. En gente expuesta ocupacionalmente al asbesto es común observar alteraciones llamadas placas pleurales en la membrana que rodea al pulmón. Las placas pleurales también ocurren en ciertas ocasiones en gente que vive en áreas con altos niveles ambientales de asbesto. Los efectos de las placas plurales sobre la respiración generalmente no son graves. Aun no está claro si la presencia de placas pleurales en una persona predice con certeza la probabilidad de desarrollar una enfermedad más grave en el futuro.
Los trabajadores de asbesto tienen mayores probabilidades de desarrollar dos tipos principales de cáncer: cáncer del tejido pulmonar mismo y mesotelioma, un cáncer de la fina membrana que rodea al pulmón y a otros órganos internos. Estas enfermedades no se manifiestan inmediatamente después de la exposición al asbesto, sino solamente después de varios años. También hay cierta evidencia de estudios en trabajadores que sugiere que respirar asbesto puede aumentar las probabilidades de desarrollar cáncer en otros sitios (por ejemplo el estómago, los intestinos, el esófago, el páncreas y los riñones), pero esto es menos seguro. Los miembros del público que están expuestos a niveles de asbesto más bajos también pueden tener mayores probabilidades de desarrollar cáncer, pero los riesgos generalmente son pequeños y difíciles de medir directamente. El cáncer del pulmón generalmente es fatal, mientras que el mesotelioma es casi siempre fatal, por lo general meses después del diagnóstico. Algunos científicos piensan que la identificación e intervención tempranas pueden aumentar la supervivencia.
Los niveles de asbesto en el aire que conducen a enfermedad del pulmón dependen de varios factores. Los más importantes son: (1) la duración de la exposición, (2) el tiempo transcurrido desde que la exposición empezó, y (3) si usted fuma cigarrillos. La combinación de fumar cigarrillos y exposición al asbesto aumenta las probabilidades de desarrollar cáncer del pulmón. Además, el papel que el tipo y el tamaño de las diversas fibras tienen en la enfermedad es materia de controversia científica. Algunas de estas diferencias pueden deberse a las propiedades físicas y químicas de los diferentes tipos de fibras. Por ejemplo, hay varios estudios que sugieren que los tipos de asbesto anfíbol (tremolita, amosita, y especialmente la crocidolita) pueden ser más perjudiciales que el crisotilo, especialmente en lo que se refiere al mesotelioma. Otros datos indican que las dimensiones de la fibra (longitud y diámetro) son factores importantes en el potencial para producir cáncer. Ciertos datos indican que las fibras con longitudes mayores de 5.0 µm tienen más probabilidades de causar daño que las fibras con longitudes menores de 2.5 µm. Hay datos adicionales que indican que las fibras cortas también pueden contribuir al daño. Esto parece ser cierto para el mesotelioma, el cáncer del pulmón y la asbestosis. Sin embargo, las fibras de diámetro mayor que 3.0 µm presentan menor riesgo porque tienen muy pocas probabilidades de penetrar hasta las regiones más profundas del pulmón.
Los efectos sobre la salud de tragar asbesto no están claros. En ciertos grupos de la población que han estado expuestos a fibras de asbesto en el agua potable se han observado tasas de mortalidad de cáncer del esófago, estómago e intestinos más altas que lo normal. Sin embargo, es muy difícil determinar si esto es causado por el asbesto o por otro factor. Los animales que recibieron dosis muy altas de asbesto en los alimentos no exhibieron tasas de mortalidad de cáncer más altas que lo usual, aunque en un estudio en ratas se observó un número más alto de tumores no fatales.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos (DHHS) ha determinado que el asbesto es un carcinógeno reconocido en seres humanos. La EPA ha determinado que el asbesto es carcinogénico en seres humanos. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncerexternal icon (IARC, por sus siglas en inglés) ha determinado que el asbesto es carcinogénico en seres humanos.
El mesotelioma pleural maligno (MPM) es una neoplasia maligna rara y agresiva del revestimiento pleural asociada con la exposición al asbesto en más del 80% de los casos. Se caracteriza por la heterogeneidad molecular tanto entre pacientes como dentro de los tumores individuales. La tecnología de secuenciación de próxima generación y las nuevas técnicas computacionales han dado como resultado una mayor comprensión de las características epigenéticas, genéticas y transcriptómicas de MPM. Este artículo revisa estas características y analiza las implicaciones de los avances en biología molecular MPM en la práctica clínica.


El asbesto es el nombre de un grupo de minerales con fibras largas y delgadas. Alguna vez se usó ampliamente como aislamiento. También ocurre en el medio ambiente. Las fibras de asbesto son tan pequeñas que no se pueden ver. Si manipula el amianto, las fibras pueden flotar en el aire. Esto los hace fáciles de inhalar y algunos pueden alojarse en los pulmones.
Si inhala altos niveles de asbesto durante un período prolongado, las fibras pueden acumularse en los pulmones. Esto causa cicatrices e inflamación y puede afectar la respiración. Eventualmente, puede provocar enfermedades como:
• Asbestosis o cicatrización de los pulmones que dificulta la respiración.
• Mesotelioma , un cáncer poco común que afecta el revestimiento de los pulmones o el abdomen.
• Cáncer de pulmón

Las enfermedades pulmonares asociadas con el amianto generalmente se desarrollan durante muchos años. Las personas que se enferman a causa del asbesto suelen estar expuestas en el trabajo durante largos períodos de tiempo. (Agencia para el Registro de Sustancias Tóxicas y Enfermedades. https://medlineplus.gov/asbestos.html)
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) es parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Uno de sus objetivos es identificar las causas del cáncer. La IARC clasifica el asbesto como "cancerígeno para los seres humanos", según su capacidad para causar mesotelioma y cánceres de pulmón, laringe (laringe) y ovarios.
El Programa Nacional de Toxicología (NTP) está formado por partes de varias agencias gubernamentales de EE. UU. Diferentes, incluidos los Institutos Nacionales de Salud (NIH), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). El NTP ha clasificado al asbesto como "conocido por ser un carcinógeno humano".
La Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) mantiene el Sistema Integrado de Información de Riesgos (IRIS), una base de datos electrónica que contiene información sobre los efectos en la salud humana de la exposición a diversas sustancias en el medio ambiente. La EPA clasifica el asbesto como carcinógeno humano. (https://www.cancer.org/cancer/cancer-causes/asbestos.html)

 

 


Autor: Rodolfo Cerminara
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